EL DIA EN QUE EL MALLORCA SE DOCTORÓ EN MESTALLA

29 de abril de 1998, Estadio de Mestalla Valencia, el Real Mallorca, quien la temporada anterior había logrado el ascenso a Primera División, se plantaba en la Final de la Copa de Su Majestad el Rey después de eliminar a los siguientes equipos: Sóller (1-1 y 6-0), Unión Deportiva Las Palmas (3-2. 2-1), Celta en Octavos de final ( 1-0 y 2-1), Athletic Club de Bilbao en Cuartos de final ida en San Mames donde el Mallorca perdió por 2-1 pero se remontó en el Lluís Sitjar con un ambientazo en el estadio y un golazo de Pepe Gálvez; en semifinales el Deportivo Alavés que venía de eliminar al Real Madrid se cruzaba en camino del Mallorca: 1-2 en Mendizorroza (con gol olímpico de Jovan Stankovic incluido) y la vuelta en el Sitjar donde el Mallorca ganó por 1-0. En la final, esperaba el Futbol Club Barcelona que entrenaba el holandés Louis Van Gaal quien contaba con nombres como Rivaldo, los ex entrenadores del Mallorca: Albert Ferrer y Sergi Barjuan, el mallorquín (y curiosamente junto a Paco Soler, los únicos mallorquines que han jugado en las tres finales de Copa del Rey que ha disputado el Mallorca) Miquel Ángel Nadal, el portugués Luis Figo o el hasta hace dos temporadas entrenador del Barça Luis Enrique.

El Mallorca entrenado por Héctor Cúper se ganó el titulo de Campeón Moral y se ganó el corazón de toda España. Las lágrimas del Doctor Beltrán en el palco, las lágrimas de Roa, las lágrimas de Stankovic, las lágrimas de Oscar Mena, las de Gabi Amato y, sobre todo, las de los 13.000 aficionados mallorquinistas con los llamativos chubasqueros rojos, se desplazaron en mar (algunos llegaron con retraso debido a la huelga del transporte marítimo) y otros llegaron a Valencia en avión al estadio.

El colegiado del encuentro fue Arturo Daudén Ibáñez quien no dudó en favorecer en muchas ocasiones al todopoderoso Barcelona.

El entrenador argentino puso sobre el césped de Mestalla el siguiente once: Bajo los palos estaba Carlos Ángel Roa, en la defensa Javier Olaizola, Marcelino, Iván Campo y Enrique Romero; centro del campo con Oscar Mena, Vicente Engonga, Juan Carlos Valerón y Jovan Stankovic; como dupla atacante Santi Ezquerro y Gabriel Amato. También entraron a jugar: Eskurza que sustituyó a Engonga, Iván Rocha quien sustituyó a Valerón y “Chichi” Soler que entró por Ezquerro.

Por su parte, el Barça salió con los siguientes hombres: Hesp, Albert Ferrer, Bogarde, Miquel Ángel Nadal, Reiziger, Celades, Luis Enrique, Giovanni Silva, Luis Figo, Anderson y Rivaldo. Entraron a jugar por el Barça: Roger sustituyendo al “Chapi” Ferrer; Oscar entró en lugar de Luis Enrique y finalmente, Juan Antonio Pizzi entró por el brasileño Anderson.

El Mallorca se adelantó en el marcador gracias a un gol de Stankovic a los cinco minutos de comenzar el partido de volea tras rematar un centro de Amato. Sin embargo, en el 65 de juego Rivaldo empataba para los blaugranas. El partido se iba a la prorroga y el Mallorca acaba la final con nueve jugadores ya que Daudén Ibáñez había expulsado a Oscar Mena por roja directa y a Enrique Romero (Esa temporada el lateral jerezano había disputado todos los minutos posibles y no había visto ninguna tarjeta). Además, Stankovic y Amato estaban mermados físicamente. Entonces la final se decidió en la tanda de Penaltis, Stanko y el Mallorca tuvieron la final en sus botas, pero el serbio falló (curiosamente ese fue el único penalti que ha fallado en su carrera deportiva el mítico zurdo mallorquinista) pero fue Xabier Eskurza quien falló el último penalti.

Por último, ese día fue un día triste para los mallorquinistas por el resultado que se dio en Mestalla, pero fue un día en que toda España vio como un equipo recién ascendido era capaz de plantar cara al todopoderoso Barça. Un día en que Palma se paralizó para seguir al Real Mallorca en esa final y algunos rompimos a llorar de rabia mientras contemplábamos ese partido por Televisión Española. Ese día el Mallorca se hizo grande y comenzó a escribir las paginas de la “Ensaimada Mecánica”. Los mallorquinistas se tomaron la revancha ganando al Barça la Supercopa de España en agosto de 1998 y esa mítica final de Mestalla aun está muy presente en la memoria del mallorquinismo. Una final que dio pie a que el Mallorca por primera vez en su Historia pudiera participar en competición europea, sí, la Recopa de Europa donde la “Ensaimada Mecánica” se doctoraría en otra final que está grabada a fuego en la memoria de los aficionados mallorquinistas… la de Birmingham… pero… eso es otra Historia.

Foto: Real Mallorca.

Fuente:

Vidal Perelló, M., & Vidal Reynés, J. (2016). Un Siglo con el Mallorca. Palma de Mallorca : Comisión del Centenario del Real Mallorca.

 

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