DERROTA SIN EXCUSAS

 

El Mallorca ha caído estrepitosamente derrotado en Cornellá por 3-1, no iba a ser un partido fácil ya que los catalanes estaban cuartos en la clasificación y esta victoria los sitúa empatados a puntos con el Elche. Mientras que el Mallorca sigue líder, pero podría ver reducido su colchón a siete puntos si el Villarreal B derrota al Hércules en el José Rico Pérez de Alicante. Recordemos que el Villarreal B será el próximo rival fuera de Palma al que tendrá que rendir visita el Real Mallorca.

Los mallorquinistas se han visto superados por el Cornellá en lo que ha sido el peor partido del Mallorca en lo que va de temporada. Esta derrota se puede considerar como un tropezón importante, pero hay dormirse en los laureles y toca seguir remando si se quiere ascender. Recordemos que después de esta fase de liga regular se disputará una eliminatoria contra uno de los equipos que queden primeros del resto de grupos.

Por otra parte, el equipo de Vicente Moreno ha notado mucho las bajas de Salva Sevilla y Alex López. En el caso del andaluz, se acusa porque no se da una fluidez de juega en el centro del campo, Marc Pedraza es más de destrucción de juego y Damià Sabater no está rindiendo como se espera de él. Es un buen jugador, pero le falta un poco de punch y puede rendir mejor. Al principio de temporada el palmesano comenzó de titular y puede mejorar.

La otra ausencia que hemos notado mucho es la de Alex López, en este caso, Cedric es un buen delantero, pero temo que la ansiedad por no marcar goles le está afectando y se pone nervioso ante unas situaciones de gol clara como la que hemos visto hoy u el domingo pasado en Son Moix ante el Alcoyano. El nigeriano puede aporta muchas cosas y en pretemporada demostró que es un buen delantero.

Por último, esta derrota hará daño al mallorquinismo, al club, a la plantilla y seguramente, las caras en el vestuario del Mallorca no habrán sido alegres. El domingo que viene se recibe la visita del Ebro, un rival que puede ser peligroso y que habrá que ganar como sea.  Además, habrá que seguir remando hasta el final y el mallorquinismo tendrá que volver a ser el jugador numero doce capaz de llevar a su equipo en volandas durante los noventa minutos. En definitiva, toca remar y toca remar.

Foto: unmallorquinistamas.es

 

 

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