2018: EL AÑO QUE EL MALLORQUINISMO RECUPERÓ LA ILUSIÓN

En unos pocos días se marcha el año 2018, un año que ha sido inolvidable para el Real Mallorca, en especial para el mallorquinismo militante. Aquel lejano 5 de junio de 2017 mientras muchos llorábamos en Miranda de Ebro de impotencia por ese terrible descenso que culminaba con uno de los peores ciclos de los 102 años de Historia del Real Mallorca marcados por la inestabilidad institucional, plantillas que venían a Mallorca de vacaciones sin apenas conocer el significado de la palabra compromiso y entrenadores que resultaron ser una farsa. Todo este cumulo de circunstancias provocaron una eclosión dentro del mallorquinismo que provocó un “renacimiento” del “Sentimiento” mallorquinista y de querer reflotar la nave mallorquinista por parte de todas las partes.

Aquella noche de 2017 en Miranda de Ebro y la semana siguiente, en Son Moix, mucha gente pidió la destitución de Maheta Molango como máximo responsable del mayor fracaso deportivo en los últimos cuarenta años de la historia del Real Mallorca, quien suscribe este articulo también era partidario de que el suizo debía abandonar el Mallorca porque entendía que “Me habían dado un golpe en el corazón”. Entonces muchos estaban a la espera de la noticia, pero los norteamericanos decidieron mantener a Molango al frente de la gestión del Real Mallorca y un servidor pensó que era el momento de hacer borrón y cuenta nueva. Además, a todo ello, se unió una figura muy importante en este renacer del Real Mallorca que no es otro que Vicente Moreno, quien con un mensaje que caló pronto entre los aficionados y el entorno. Así es como comenzó una travesía por la Segunda División B que estuvo marcada por momentos buenos y malos pero que culminó hace seis meses en Miranda de Ebro, parecía que el destino quiso que el mallorquinismo “volviera al lugar del crimen” para recuperar aquello que se había perdido. Incluso, dos jugadores de aquella plantilla que descendió allí mismo como Lago Junior y Antonio Raillo, pudieron saldar su deuda particular con una afición que los había aclamado.

Este 2018 que se va marchando nos deja un legado especial para todos los mallorquinistas que es aquel 27 de mayo de 2018 y para el entorno porque el Real Mallorca lograba volver a salir a flote con la ayuda de una afición que se ha entregado con los jugadores.

Para el curso 2018-2019 se ha mantenido el mismo bloque y se ha reforzado con jugadores interesantes pero que se han encontrado con compañeros que hoy en día están por encima de ellos en la rotación de la plantilla. Además, Vicente Moreno ha inculcado el mismo discurso a sus jugadores que ya transmitió el año pasado a todos y que poco a poco ha vuelto a calar entre un entorno que vive entregado por y para su equipo.

Al comenzar la liga en Segunda División mucha gente no se esperaba que el Mallorca al finalizar el año estaría entre los diez primeros y luchando de poder a poder contra los gallos de la competición. Si, un equipo que no se rinde fácilmente, que incluso hace un futbol bonito y que lleva unos números espectaculares para un recién ascendido procedente de los subterráneos del futbol español porque no hay que olvidar que el Real Mallorca viene de la Segunda División B por muchos cien años que tenga, por las finales de Copa del Rey, la Supercopa o la Copa del Rey de Elche, por la Final de la Recopa… Eso es lo de menos porque el futbol (o la mala gestión de algunos) hizo que el Real Mallorca tuviera que morder el polvo para reinventarse y resurgir como el Ave Fénix.

Por último, ¿Qué podemos pedir los mallorquinistas al 2019? En primer lugar, mucha salud y después que el Mallorca siga remando como hasta ahora hasta la orilla de la permanencia que queda a unos veinte puntos de los cincuenta que más o  menos te aseguran la salvación y una vez alcanzada esa orilla… entre todos abriremos nuevamente el catalejo para centrar la mirada en un objetivo quizás más ambicioso, pero sin olvidar nunca de dónde viene el Real Mallorca.

Para terminar, una pequeña reflexión, me sorprende que al estadio acuda tan poca gente que sólo sean 6000 personas ¿Dónde están los 10.000 abonados que había según el club? Entiendo que muchos aun no le hayan perdonado según que decisiones al club, pero creo que precisamente los jugadores se merezcan el rechazo de unos pocos por unas decisiones que no fueron las correctas hace un tiempo. No es justo que paguen justos por pecadores y luego aquellos que ahora no vienen al estadio quieran subirse al autobús cuando se produzca un drama por un ascenso o una promoción de ascenso. Desde aquí invitamos a la gente a que vaya al estadio y prime sobre todas las cosas el escudo del Real Club Deportivo Mallorca.

Foto: www.unmallorquinistamas.es

 

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